En esta nota especial, tenemos el privilegio de conversar con Annie Young, una de las voces fundadoras de la Red SOSTUR. En un diálogo conducido por Carlos Jiménez, coordinador del comité directivo de SOSTUR, exploraremos los orígenes de la red, que hoy impulsa el turismo regenerativo en Panamá. A través de sus recuerdos, visiones y reflexiones, Annie nos invita a comprender cómo nació SOSTUR, cuáles han sido sus principales hitos, y hacia dónde se proyecta este esfuerzo colectivo que sigue creciendo con fuerza y convicción.

CJ: ¿Cuáles fueron las principales condiciones y factores contextuales que dieron origen a la Red SOSTUR?

AY: La Red SOSTUR se remontan al año 2015, cuando yo era directora de una empresa tour operadora. En ese momento, desde APTSO teníamos la intención de apoyar a emprendimientos comunitarios con potencial turístico, y mi empresa decidió sumarse activamente a este esfuerzo. A través de APTSO, respaldamos varios proyectos comunitarios, y logramos gestionar el apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones (GEF-PPD), lo cual fue clave para impulsar a los emprendedores y crear rutas que pudieran ser comercializadas por operadores del sector privado, como lo era mi empresa.

Fue así como, junto a cinco proyectos turísticos comunitarios, dimos inicio a la aventura de la Red SOSTUR, una linda alianza entre APTSO, mi empresa y estos primeros emprendimientos. Desde el inicio, promovimos una visión de colaboración entre operadores turísticos basada en principios de equidad, sostenibilidad y seguridad. Además, queríamos ofrecer a los viajeros la posibilidad de descubrir aventuras reales, auténticas, guiadas por sus verdaderos protagonistas: las comunidades.  Sin embargo la parte difícil fue lograr que mas aliados vendieran el producto.

Como parte de ese impulso inicial, se lanzó una guía de turismo de la Red SOSTUR y una colección de postales, ambas con el apoyo del GEF-PPD, con el objetivo de visibilizar y promocionar las experiencias comunitarias como una alternativa viable y enriquecedora dentro del turismo responsable.  Te invito a que veas el concepto inicial de la red aquí.

CJ 2. ¿Cuál fue el objetivo estratégico inicial y cómo se definió el enfoque territorial y temático?

AY: El objetivo estratégico inicial de la Red SOSTUR fue desarrollar nuevos productos turísticos innovadores que integraran a comunidades con potencial turístico, promoviendo su inclusión en el mercado a través de modelos sostenibles y colaborativos y que mejorara su economía a través de la industria turistica responsable.

Para definir el enfoque territorial y temático, se trabajó desde el inicio con una empresa turística —la cual yo dirigía en ese momento— con el fin de identificar experiencias y destinos que no solo tuvieran valor cultural y natural, sino también potencial de ser comercializados tanto a nivel local como internacional. Paralelamente, se realizó un proceso de convocatoria e invitación a comunidades interesadas en participar, asegurando que existiera un compromiso genuino con el turismo comunitario y los principios de sostenibilidad, equidad y autenticidad que queriamos promover en la red.

Este enfoque permitió trazar una ruta estratégica basada en alianzas público-privadas-comunitarias, priorizando territorios con recursos turísticos relevantes y comunidades dispuestas a co-crear productos que reflejaran su identidad y realidad local.

CJ 3. ¿Qué hitos marcaron un antes y un después en la consolidación de SOSTUR?

AY: Varios hitos han marcado un antes y un después en la consolidación de la Red SOSTUR, y todos ellos reflejan nuestro compromiso con un turismo que va más allá de lo económico. Desde el inicio, nuestra visión fue clara: apoyar la conservación de ecosistemas, el rescate de saberes ancestrales, la valorización de la cultura e historia local, y al mismo tiempo generar beneficios sociales y económicos reales para las comunidades involucradas.

Uno de los hitos más significativos ha sido ver cómo mujeres y jóvenes se han integrado activamente en los proyectos turísticos. Aunque muchos de estos emprendimientos aún están en etapas incipientes, se ha consolidado una fuerza colectiva que trabaja con entusiasmo por mejorar no solo su calidad de vida, sino también el entorno que habitan y comparten con los visitantes.

Para mí, un hito clave ha sido el aprendizaje colectivo: hemos aprendido a colaborar, a escucharnos y a trabajar en equipo. Ese proceso de co-creación —de construir juntos los sueños y el propósito común por un turismo del futuro, más justo, sostenible y humano— es, sin duda, una de las mayores conquistas de la red hasta hoy.

CJ: 4. ¿Qué transformaciones destacas como resultado del trabajo en red?

AY: Una de las transformaciones más significativas que destaco como resultado del trabajo en red es el profundo aprendizaje en torno al trabajo colectivo. Hemos aprendido, como red, a construir desde la escucha, el respeto y la colaboración genuina. En lo personal, ha sido un proceso transformador: he aprendido a escuchar activamente, a comprender diferentes perspectivas y a valorar la sabiduría que surge del diálogo entre diversos actores.

Además, he desarrollado lo que llamo una «esperanza activa»: una forma de compromiso que no se queda en el deseo de cambio, sino que se traduce en acciones concretas y en la disposición de trabajar a largo plazo. Esta transformación implica entender que los procesos comunitarios y sostenibles requieren paciencia, constancia y confianza mutua.

Trabajar en red nos ha permitido precisamente eso: sembrar a largo plazo, sabiendo que el verdadero impacto va más allá de lo inmediato y se construye día a día, entre todos.

CJ: 5. ¿Qué experiencias pueden considerarse buenas prácticas replicables?

AY: Dentro del trabajo de la Red SOSTUR, hay varias experiencias que pueden considerarse buenas prácticas replicables por su capacidad de inspirar y movilizar a otros territorios. Una de las que más me inspira es el Naso Trail, una iniciativa que nació de manera muy orgánica durante una noche de conversación en Bonllik, y que hoy representa una alianza sólida entre diversas comunidades de la Comarca Naso. Juntas impulsan una sola marca turística, bajo un enfoque de identidad compartida, colaboración intercomunitaria y sostenibilidad. Este proyecto ha logrado captar el apoyo tanto del sector público como del privado, y es un ejemplo vivo de lo que significa trabajar en red: sumar esfuerzos para lograr algo más grande que lo que cada comunidad podría lograr por separado.

Otra experiencia destacada es el trabajo que se realiza en Mata Oscura, en Veraguas, también en red, donde diferentes actores comunitarios se han articulado para proteger su entorno, ofrecer experiencias auténticas y fortalecer su tejido social a través del turismo sostenible.

Ambas iniciativas muestran cómo la colaboración, la identidad territorial y el compromiso con el entorno pueden convertirse en motores de desarrollo y transformación. Son prácticas que pueden adaptarse y replicarse en otros contextos donde existan comunidades con voluntad de trabajar juntas por un turismo más justo, inclusivo y sostenible.

CJ: 6. Si tuvieras que contar la historia de SOSTUR en una sola imagen o escena, ¿cuál sería?

Un sendero verde, rodeado de naturaleza viva, con gente caminando: mujeres, jóvenes, ancianos y ancianas locales, viajeros curiosos, operadores comprometidos… todos avanzando con paso firme, a veces lento, a veces entusiasta, pero siempre juntos.

Esa imagen representa nuestra esperanza activa: no una ilusión pasiva, sino una decisión de caminar, de sembrar, de cuidar. Es verde que te quiero verde, no solo por el color del bosque, sino por el color de los sueños sostenibles, del compromiso con la vida, de la conexión con la tierra.

CJ: 7. ¿Qué te ha enseñado SOSTUR a nivel humano?

AY: A escuchar y a soñar en colectivo.